Dos jóvenes puertorriqueños reciben el U.S. Presidential Scholars Award

Los estudiantes Nirvana Domínguez, de Gurabo, y Cristóbal Salamone, de Guaynabo, recibieron recientemente el U.S. Presidential Scholars Award, uno de los honores más altos que pueden recibir los estudiantes de escuela superior. 

El U.S. Presidential Scholars Program se estableció en el 1964, como parte de una orden ejecutiva del presidente Lyndon B. Johnson. Su propósito es reconocer y honrar a algunos de los más distinguidos graduandos de escuela superior en la nación. Cada año, sobre 141 estudiantes reciben este prestigioso galardón.

Nirvana es una joven de 17 años comprometida con sus estudios y con el servicio a la comunidad. Terminó sus estudios en la St. Johns School en San Juan. A pesar de que su aprovechamiento académico es sobresaliente, la estudiante considera que lo que la distingue es su ambición por el servicio comunitario. “Pienso que eso fue lo que vieron en mí al momento de otorgarme el premio”, expresó Nirvana. “Me apasiona el servicio a la comunidad. Hace un tiempo, por ejemplo, me involucré en ayudar a una escuela muy pobre en Haití.” Por otra parte, ella considera que la combinación de los buenos valores que recibió en su hogar, junto a la calidad de la educación que obtuvo en St. Johns School, fue el secreto de los logros que ha alcanzado a su temprana edad. Nirvana se integrará a la Universidad de Yale donde tiene planes de estudiar Ingeniería Biomédica.

Por su parte, Cristóbal Salamone es egresado del Colegio San Ignacio de Loyola. El joven de 18 años demostró su liderazgo desde muy joven, al ser presidente del Club de Nacionales Unidas de su escuela.  Su pasión por el servicio comunitario lo ha llevado a ser tutor para estudiantes de bajos recursos. Además, ha hecho viajes de misiones a Paraguay y ha ofrecido servicio voluntario en el Hospital de Veteranos de San Juan. Su éxito académico y su interés por la labor comunitaria se lo atribuye a sus padres. Sus planes académicos son ir a la escuela de negocios de la Universidad de Pensilvania, principalmente para estudiar “la intersección entre el sector público y el privado”. Luego, su meta es estudiar leyes, probablemente en una universidad en Puerto Rico. “Todavía no sé en qué área de las leyes me quiero desarrollar, pero sí sé que quiero ejercer la práctica en la isla. Me gustaría quedarme en mi país”, afirmó el joven oriundo de San Juan.

Todo estudiante que se gradúe de cuarto año de escuela superior, que sea ciudadano estadounidense y que haya obtenido una puntuación sobresaliente en la prueba SAT o en las Pruebas de Evaluación y Admisión Universitaria (PEAU) del College Board se considera para este programa.